Yo quiero ser esa ola
que se goza condenada
a yacer junto a la arena
y la besa acariciando
con ternura delicada.
Quiero ser la madera
que cada día alimenta
este fuego apasionado
fustigando un sentimiento
que arde descontrolado.
Yo quiero ser el aliento
que en un juego adolescente
entra y sale en tus adentros
serenando tu mirada.
Yo quiero ser esa almohada
que despierta en la mañana
observando encandilada
tu belleza enamorada.
Sentirme siempre cautivo
en esta cárcel de amor
y solo entregar al Señor
las llaves de una prisión
que suplica ser respetada.
Yo quiero ser el silencio
que te invade por momentos
cuando suben hacia el cielo
tus plegarias elevadas.
Quiero ser el pensamiento
para morar en tu mente
repicando eternamente
campanas apasionadas.
Quiero sentirme tan cerca
que dos almas se confundan
y se fundan con ardor
con encontradas miradas
en un delirio de amor.
Yo quiero ser esa flor
que al llegar la primavera
se despoja del capullo
desojando con orgullo
su mas profundo interior.
Quiero ser tu peregrino
y recorrer a tu vera
este divino camino
que la vida nos regala.
Fallecer en tu regazo
escuchar tu corazón
y el expirar de mi aliento
susurrando con esmero
un empapado te quiero
con lagrimas desconsoladas
en tu mirada de amor.



